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Tips para mejorar tu rendimiento al correr

Correr es una de las maneras más sencillas y fáciles de mantenerse en forma. A través de determinadas técnicas, podrás mejorar la manera en la que trotas dándole a tu cuerpo el entrenamiento que necesita.

Seguramente has escuchado que se debe caminar o trotar una vez al día al menos por 30 minutos. La verdad es que el hacerlo trae muchos beneficios a la salud, y es la clave para mejorar el rendimiento y resistencia en otras disciplinas deportivas.

Si quieres salir a trotar un par de kilómetros, lo primero que debes tomar en cuenta son los días que vas a correr. Lo más recomendable es que sean 3 veces por semana y se intercalen con algunos días de descanso.

Así mismo, debes comenzar con distancias cortas para que tu cuerpo asimile la actividad física. Puedes poner en práctica alguna de las siguientes recomendaciones y mejorar tu rutina a la hora de trotar:

1.- Haz intervalos entre caminar y correr

Los intervalos a la hora de trotar te permitirán mejorar tu capacidad anaeróbica (disminución de oxígeno), al mismo tiempo que la aeróbica (aumento de oxígeno), contribuyendo al desarrollo de la capacidad cardiovascular del cuerpo.

Si no estás acostumbrado a correr, lo más recomendable es comenzar con los intervalos que te permitan correr por 1 minuto a una velocidad rápida y luego caminar por 2 minutos a un ritmo normal. Repite esta rutina entre 6 y 8 veces por día de entrenamiento hasta que tu cuerpo se acostumbre.

Luego que pases esta etapa, aumenta el tiempo de los intervalos para que puedas exigirte cada vez más. Nunca te olvides de tener un calentamiento previo que le permita a tu cuerpo prepararse al ejercicio.

2.- Aumenta las distancias

Cuando comiences a correr elige una meta que estés claro que puedes cumplir y, semanalmente, auméntala en un 10 %. Es decir, si decides comenzar con 5 km, agrégale 500 metros la siguiente semana que vayas a trotar.

  1. Cuida la forma como corres

Aunque no lo creas, la forma  como corres puede ayudarte a mejorar tu rutina. Una de las cosas de las que debes estar pendiente es la manera en cómo pones tus manos. Evita cerrarlas cuando hagas el ejercicio y mantenlas un poco abiertas (como si llevaras algo en ellas). De igual forma, trota mirando hacia delante manteniendo tu posición erguida, esto te permitirá tener una respiración más fácil.

  1. Aumenta la frecuencia de tus pisadas

No solo debes tener cuidado donde pisas, sino también en cómo lo haces. Lo mejor que puedes hacer es aumentar la frecuencia de tus pisadas y no la distancia. El truco de correr bien no es la amplitud con la que logres dar cada paso, sino los segundos en los que consigas dar el próximo.

Además, revisa muy bien tus zapatos a la hora de correr para chequear que todo marche bien. Es recomendable que cuando llegues a sumar 1000 kilómetros trotando, cambies de calzado porque es probable que la amortiguación de ellos se haya perdido.

  1. Descansa

Entre una repetición y otra es recomendable tomarse unos minutos para recuperar el aliento. La manera más oportuna de realizarlo es caminando. Puedes ayudarte con un pulsómetro, y así  cuando tus pulsaciones bajen a las 125-130 ppm, puedas continuar con la próxima serie.

 

Finalmente, la clave más importante es no hacer todos los días lo mismo. Trata siempre de variar la ruta, subir el ritmo, cambiar la música, etc., para que estés animado en todo momento y no te canses de correr en los mismos lados.